Gigita!!
Hace unas semanas se alojaron en el hotel una amiga, su
novio y las hijas de este último (una de las que conocí en el Pico Duarte) ya
al novio hacía un año que lo conocí, pero no había compartido a fondo con él y
me pareció súper agradable y atento. En eso llamamos a otro amigo del grupo y
resultó que andaba por la zona también con su familia. Este recién se había
casado, pero fue algo intimo por lo que no había conocido a su esposa y también
porque en aquel entonces yo me encontraba fuera del país, la cosa es que para
hacerte el cuento corto, nos reunimos aquí en el hotel, aproveché para
entregarles unos regalos que ya tenían conmigo un año y por H o por R no se
presentó la ocasión anteriormente para dárselos. Y de paso, sirvió para que su
hoy esposa me diera su aprobación pues tenemos la costumbre de irnos a comer o
lo que sea de improviso jeje y para que no me maten, mejor así.
En ese fin de semana conocí a las hijastras, a la esposa, al
hermano y a la novia del hermano y lo más lindo del asunto es que nos caímos de
lo más bien, pasamos un rato súper chevere, nos reímos a nuestras anchas,
recordamos nuestros momentos y a nuestros amigos en común, cuadramos juntarnos
e incluso irnos de viaje.
Y me quedé pensando en las simplicidades de la vida, en los ratitos que
se dan sin planear, en las personas que el universo te presta, en el cariño
sincero, en la bondad que se encuentra en todo y en todos, pero especialmente
en lo muchooo que mi corazón y mi alma lo agradecen y lo atesoran, quizás para
tiempos futuros cuando la nostalgia venga a visitarme o para cuando me encuentre lejos físicamente de
todo eso.